Dr. José Víctor Tisner Nieto, doctorado en Medicina y Cirugía y especialista en Otorrinolaringología tiene amplia experiencia en niños y adultos, el ronquido y apnea de sueño, ruidos en los oídos o acúfenos, sordera, mareos y vértigos, etc.

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El ronquido y las apneas de sueño (SAHS): Es uno de los cuadros más frecuentes, tanto en la infancia como en la edad adulta. En los niños suelen ser las vegetaciones o adenoides y las amígdalas la principal causa. En los adultos, cualquier alteración de las vías altas respiratorias como desviación de tabique, hipertrofia de cornetes, presencia de poliposis nasal, sinusitis crónica, puede favorecer el SAHS, pero conviene descartar patologías más importantes sobre todo en fumadores, hábito alcohólico y sobrepeso. Es conveniente realizar un estudio en profundidad de la vías respiratoria nasal, faríngea y laríngea, así como un estudio polisomnográfico (estudio del sueño) en primer lugar, y valorar todos aquellos factores que dificulten la mala calidad del sueño.

HONGOS EN CONDUCTO, OTOMICOSIS: La presencia de hongos en los conductos auditivos es frecuente en practicantes de natación, así como ocasionalmente otitis de la piscina o del veraneo en el mar. También puede ocurrir en pacientes con trastornos de las defensas, o con tratamientos inmunosupresores, como los corticoides. Si no se tratan adecuadamente, se cronifica afectándose también el pabellón auditivo. La correcta limpieza del oído afectado y la cura adecuada, lleva a la curación. El merthiolate es muy muy útil en otomicosis.

Ronquera, pérdida de voz, disfonía: Alteraciones en la voz, sensación de tener algo pegado en la faringe, deglutir con alguna dificultad, halitosis o mal aliento, ronquido, mala respiración nasal, etc son síntomas muy frecuentes presentes a partir de la edad adulta, muchas veces de origen laboral. La exploración de las vías respiratorias altas encuentra en origen de muchas de ellas y la forma de corregirlas. Por su frecuencia, rinitis y sinusitis, alérgicas o bacterianas, desviación del tabique nasal, poliposis, faringitis crónicas, retención de caseum (puntos blancos) en amígdalas, reflujo gastroesofágico. Especial mención al tabaco, bebidas alcohólicas y bebidas frías, presentes en procesos más importantes de las vías respiratorias, como son los tumores malignos. Es por ello que LA APARICIÓN Y PERSISTENCIA DE ESTE TIPO DE SINTOMATOLOGÍA MÁS DE 15 DÍAS EXIGE UN EXAMEN POR EL ESPECIALISTA OTORRINOLARINGÓLOGO.